El club en septiembre pasado cumplió 84 años, tratándose así de una de las instituciones más tradicionales de golf, distante a unos 80 Km. de la Capital Federal, a muy pocos metros del Río Paraná, sobre un terreno ondulado y un parque soberbio.
Recordamos que Zárate es una ciudad de fuerte tradición industrial: de su puerto partió en 1877 el buque Le Frigorifique, que llevó a Francia la primera exportación de carne congelada. La ciudad siempre estuvo ligada a la industria frigorífica y de la allí que empresarios británicos fundaron el legendario Frigorífico “The Smithfield And Argentine Meat & Co.” ,que no solo creó nuevas fuentes de trabajo sino que sus ingenieros y administradores trajeron un nuevo juego -Un pasatiempo que los lugareños desconocían, pero viendo caminar a los directivos del frigorífico detrás de una pelotita y golpear con una vara con una cabeza metálica no tardaría mucho en encontrar nuevos adeptos locales.
El club comenzó con 9 hoyos cuyos greenes estaban alambrados por que en el campo pastaban ovejas. Cuenta la tradición que al esquilarlas era común encontrar pelotas en la lana. Allá por los años 40, durante la guerra el club fue utilizado como un centro de recuperación para los soldados heridos. Con el tiempo el frigorífico fue nacionalizado y pasó a la Corporación Argentina de Productores de Carne (CAP) .Con el peligro de las expropiaciones, los antiguos socios decidieron encarar la compra de 60 has, para ampliar el campo y fue así que en 1987 se inauguraron los últimos 9 hoyos.
Hoy quien visita el club encontrara un campo esplendido, sobre un terreno naturalmente ondulado, jugara hoyos hacia abajo o hacia arriba muy bien protegidos, faiways generosos custodiado por árboles que fueron testigos y protagonistas de infinidad de juegos, greenes bastante movidos y generalmente rápidos.
A medida que el jugador avanza podrá ir notando como crecen las dificultades, los primeros hoyos son accesibles aunque a partir del tercero ya comienzan a notarse las complicaciones, 3 hoyos par 5 a la ida ( el 3, 6 y 9) , un inolvidable hoyo 7 con fuera de limites a la derecha y un green terriblemente protegido. Después de un merecido refresco en el bar después de jugar el hoyo 9, la vuelta parece ser más fácil, pero no se haga ilusiones, el hoyo 12 par 5 comienza a recordarle dónde ud. Esta jugando. El casi imposible para 4 del hoyo 13, el último par 3 del 14 son el preparativo para el gran final.
Pocos campos de juego terminan con 4 hoyos par 4, aquí encontrara fairways que se cierran a la salida, agua para el segundo tiro y greenes difíciles de olvidar.
No sigo más, sino la conoce hágalo pronto. Si el campo le pareció complicado, su gente compensara los momentos amargos. Agendelo : en Zárate está Smithfield ¡!!
Rolo Bahm Octubre 2007
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