No olvidare jamás la primera vez que fuí al club, fue allá por el año 99 cuando sólo tenía 9 hoyos, veníamos desde Capital Federal por el mismo acceso ( alternativo) que hoy aún recomienda el club autopista Ezeiza Cañuelas hasta la calle Petion .
Era época de lluvias y el camino (casi 5 Km. de tierra) se había vuelto casi intransitable, llegamos a duras penas a la Ruta 3, cruzamos el río Matanza en dirección hacia Bs. As y allí mismo giramos a la izquierda por otro camino bastante mejor y para recorrer otros 5 Km. hasta distinguir el club, fue el elevado green del hoyo 7 (hoy 16) rodeado de magníficos pinos. Esa imagen quedó grabada en mi memoria para siempre, después de tanta ansiedad, resultó amor a primera vista.
Hoy en día el club ha crecido gracias al empeño y esfuerzo de sus propietarios, Ocaragua se ha convertido en un referente de la zona sur del gran Buenos Aires. Sus orígenes están ligados al famoso Haras del mismo nombre (cría caballos pura sangre de carrera), el que cuenta con una pista hípica la cual juega en el hoyo 13.
Para jugar Ocaragua los más importante es la paciencia dado que presenta diferentes dificultades, los primeros 9 hoyos son del tipo link, con medidas PGA es decir fairways largos y anchos ,greenes grandes y generalmente elevados, pegar largo es una ventaja ( a la ida) dado que mide casi 4000 yardas . En cambio la vuelta es otra cancha, del tipo parkland, generosa en forestación, dónde se requiere precisión en las salidas, el estudio atento del segundo golpe y el juego corto serán sin dudas las claves para un buen score.
Si no la conoce no deje de hacerlo, es una invitación a los sentidos, el desarrollo del club resultó una combinación magnifica: uno llega cargado con toda la ansiedad y tiene la oportunidad de pegar y pegar. Descargue la adrenalina en los primeros hoyos y una vez que se haya tranquilizado comience a disfrutar, el paisaje (todo campo), los detalles del diseño del parque y lagos. Si dispone de tiempo no puedo dejar de recomendarle el almuerzo en el magnifico restaurante del club house, el asado tiene ese gusto campero. Conocer Ocaragua significa que volverá pronto.
Rolo Bahm - Septiembre 2007